Regreso al faro de Punta Cabalo (Illa de Arousa).

Llegando al faroHace unos días tuve la oportunidad dichosa de volver a Illa de Arousa. La primera vez sólo pasé allí unas horas; esta vez el plan era disfrutar de una estancia de varios días; pero nada de pasear, callejear, trotar ni explorar, sino relajarnos, descansar, reposar, holgazanear, sestear… ¡creo que me explico!

brillando

No obstante, teniendo cerca un faro tan hermoso como es el de Punta Cabalo, antes de marcharnos no pudimos evitar dar un paseo hasta él; el día estaba radiante y el faro brillaba al sol. Y yo feliz porque iba a estrenar mi nueva cámara de fotos, que ya hacía tiempo que necesitaba renovar, así que ¡miel sobre hojuelas!

rocas

La primera vez habíamos llegado en coche casi hasta el pie del faro. En esta ocasión aparcamos bajo unos pinos en la playa de Sualaxe y fuimos dando un agradable y pequeño paseo hasta Punta Cabalo. No pude dejar de fotografiar el faro desde varios ángulos, lo cual me obligó a escalar por lugares escabrosos y a mojarme más de lo que yo quería. Pero fue muy divertido, y así estuve probando las distintas funciones y efectos de la cámara. Aún me queda mucho por aprender sobre ella, pero aquí podéis ver alguna de sus destrezas.

retro

Aquel día aprovechamos para comer en el restaurante en el cual lo han reconvertido. Y tengo sentimientos contradictorios sobre este tema: por un lado se defiende la idea de que gracias a este nuevo uso el edificio está mucho más cuidado que antes. Pero, por otra parte, se limita la entrada a quienes no puedan o no quieran pagarse una consumición allí. Y, por cierto, no tiene una carta especialmente económica. La terraza exterior es muy agradable, con unas vistas increíbles; pero los baños son unas letrinas escondidas en el exterior de lo peor que he visto nunca. La atención del personal fue encantadora y amable; y los platos estaban realmente deliciosos: la tarta de queso con membrillo bañada en miel fue uno de los mejores postres que probé nunca ¡y seguro que he probado muchos!

restaurante

postre

Del faro en sí había comentado en su día que había sido construido en 1852 y poco más. Ahora, tras varias lecturas exhaustivas, descubrí que fue obra del ingeniero don Celedonio de Uribe, quien escogió Punta Cabalo en vez de Monte Campelo (como había previsto el Plan General de 1847) para así hacerla visible desde más puertos y también desde la entrada de la ría. Era el faro gallego más pequeño después de San Antón y A Guía.

linterna

Se le dotó de una luz fija de 4º orden, y su alcance original era de 7 millas. Su torre es hexagonal, de sillería y adosada a la fachada; tiene una escalera interior de caracol (que no vi) y un balconcillo exterior con barandilla metálica. Se encendió el 19 de octubre de 1853, el mismo día en que entró en servicio el faro de Sálvora. Y no es casualidad, ya que don Celedonio de Uribe estuvo trabajando a la vez en ambos faros. De hecho eran iguales la parte óptica fija y las lámparas de aceite.

terraza

En 1904 se efectuaron diversas reformas: cambio de lámpara, colocación de un mechero de alumbrado permanente y un mecanismo de pantallas para cambiar la apariencia de la luz. Además se instaló una escalera metálica exterior para subir a la linterna sin tener que pasar por el interior del edificio. Esta escalera ya no está allí.

antigua

Hubo más reformas en 1924 que afectaron a la apariencia de su luz y mejoraron su alcance; se retiró la linterna existente y su óptica para instalarle instrumentos procedentes de la baliza de Cabezo do Medio. Con estas reformas se suprimió el personal, que ya se jubilaba, y quedó atendido, junto con el faro de Rúa, que también se quedaba sin torrero, por el encargado del balizamiento de toda la ría. En los años 80 se reparó, debido al deterioro en el que se encontraba a causa de su automatización. Actualmente depende de la Autoridad Portuaria de Villagarcía, y el alcance de su luz es de 10 millas.

desenfocadoY así, con este broche tan bonito y con mucha pena, nos despedimos por este año de A Illa. Esperamos regresar a este pequeño paraíso el verano que viene, a disfrutar de esas playas kilométricas de fina arena, de su naturaleza, del cuidado patrimonio, de los paseos preciosos, de la gente amabilísima y de la exquisita comida. ¡Ojalá se mantenga tan genuina y sencilla muchos años!

6 pensamientos en “Regreso al faro de Punta Cabalo (Illa de Arousa).

  1. Enhorabuena, Marta! Un artículo estupendo de un sitio que conozco bien. Gracias por deleitarnos la vista con esas hermosas fotos.

  2. Oooooo que información tan buena y precisa, que fotos tan chulas de este coqueto faro y cuantas ganas de hacerle una visitilla…se me hace la boca agua! A ver si hay suerte y este verano le decimos un “hola que tal”. Me acuerdo que leí la información que pudiste deL faro de Cedeira y cuando fui mmmm las sensaciones fueron de enmarcar, a ver si con este pasa lo mismo jeje. En cuanto a la cámara..que envidia! yo de momento no he renovado mi Canon y se notara en las fotos peeeeeero, otra vez habrá que volver

    • Gracias, Aitor!! La verdad es que conocer lugares como Cedeira y A Illa enamoran a cualquiera, sacan de nosotros las mejores palabras y dejan unos recuerdos imborrables. Ojalá sigan intactos y cuidados muchos muchos años! Y seguiremos volviendo y disfrutando por mucho que lo conozcamos.

      Un saludo!!

    • Gracias, buena falta me hacía, incluso posponía excursiones por no poder hacer buenas fotos,ahora mi lista de aventuras vuelve a alargarse!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s