“La tormenta de nieve”, Johan Theorin.

theorinPara recibir el 2017 con buen pie os voy a recomendar una lectura estupenda. Un país frío aunque acogedor, Suecia, y concretamente una isla del Báltico, Öland, son el escenario de la tetralogía de Johan Theorin, un autor que ha sabido reunir las leyendas locales y el folclore de su país con la investigación criminal. Cada uno de los libros está ambientado en una estación del año, y a éste (el segundo) le corresponde un invierno gélido, como imaginaréis. Dos faros construidos en 1846 en la localidad de Åludden (con el fin de diferenciar su puerto de otros de la isla) han sido testigos de infinidad de historias donde la muerte no tiene la última palabra, ya que, según la leyenda, los difuntos vuelven allí cada Nochebuena para celebrar esta fiesta cristiana. Desde que la casa de los fareros fue edificada con los restos de un naufragio, la desgracia persigue a quienes la han habitado, y ya en el siglo XXI la familia Westin no conseguirá escapar a ella.

Una novela absorbente y adictiva, donde los personajes evolucionan y nos descubren facetas sorprendentes e insospechadas de su personalidad. Como la vida misma.

¡Feliz y salitroso año!

“O misterio do Faro Vello”, de Fina Casalderrey.

o-misterio-do-faro-velloO misterio do Faro Vello” es un libro juvenil, a priori de aventuras pero un poco oscuro y con un punto malévolo. Trata sobre una pandilla de niños, de unos once años de edad, que descubren que unas luces misteriosas, como pompas de jabón, se elevan de vez en cuando desde el viejo faro. Intentando descubrir su origen conocemos a otro niño, Belial Viario, que tiene un comportamiento agresivo y cruel. Pocas cosas son lo que parecen y la historia no se resuelve fácilmente, si no que va dando giros que nos dejan descolocados. Trata temas como la amistad, la lealtad, la generosidad y también cómo puede cambiarte la vida en un solo instante y debes superarlo para seguir adelante.

“El faro del fin del mundo”, de Julio Verne.

el-faro-del-fin-del-mundo-de-julio-verneUno de mis libros favoritos de toda la vida ha sido, es y será “Un capitán de quince años“, de Julio Verne. Aquel viaje a Sudamérica, truncado de forma premeditada y despreciable, y la sorpresa e incredulidad de los viajeros, guiados por un chiquillo, por tierras que no responden a lo esperado, todavía me pone los pelos de punta. Julio Verne plasmó en sus libros las aventuras que deseaba vivir con todo su corazón, y que, sin embargo, sólo pudo imaginar atrapado en una vida burguesa e insatisfactoria. Su hermano menor, Paul, fue quien pudo cumplir el sueño de ambos de ser marinero, y se convirtió en su gran consejero e inspirador. Este anhelo fue inculcado quizás por una extravagante institutriz a quien su marido, capitán de barco, abandonó y a quien ella imaginaba viajando por el mundo y viviendo peligrosas aventuras que le impedían regresar a casa. Julio incluso huyó e intentó enrolarse como grumete a los 11 años, pero fue pillado por su padre y su aventura se vio frustrada. Con casi 50 años pudo al fin, con las ganancias de sus libros, hacerse con un gran velero que le permitió realizar viajes por el Mediterráneo, una fuente de inspiración y de paz para su espíritu.

El Faro del Fin del Mundo” es una de sus últimas novelas, publicada el mismo año en que su autor falleció, 1905, pero quizá escrita un par de años antes. Es diferente a otras historias más conocidas, más realista quizás. No habla de esos inventos científicos tan avanzados para su época que le hicieron tan popular y tampoco hay un gran viaje.

Arranca la historia con la inauguración del faro, en 1859, donde viven tres torreros, en la imaginaria bahía de Elgor, en la Isla de los Estados, la Tierra del Fuego argentina. Les esperan por delante tres meses de verano, hasta que llegue el relevo. El territorio es árido, el clima terrible, las condiciones de vida penosas. Pero el faro es muy necesario, se encuentra allí donde se juntan el Pacífico y el Atlántico y va a prestar un servicio precioso. Julio Verne es exhaustivo y dedica un capítulo entero a describir la isla y el faro, así como su funcionamiento con todo lujo de detalles: altura de la torre, alcance, construcción del edificio, funcionamiento de la linterna, aparato dióptrico, etcétera. En fin, que los tres fareros se prometen una vida tranquila aunque de duro trabajo, eso sí; lo que no saben es que en el otro extremo de la isla se encuentra escondida una banda de sanguinarios piratas que quedaron atrapados allí tras perder su barco, y que están tremendamente ansiosos por huir de allí a cualquier precio…

Una clásica novela de aventuras donde la amistad, la importancia del trabajo bien hecho y el amor a la patria eran aún valores importantes.

“Trío Beta: el guardián del faro”, de Roberto Pavanello.

trio betaMi amiga Andrea me prestó este libro porque sabía que me iba a encantar. Muchos niños son fans de las aventuras de Bat Pat y del Trío Beta. Se trata de unos murciélagos con ciertas características humanas (como el habla, la lectura o el gusto por la moda), y que, con la ayuda de unos niños con los que traban amistad, se dedican a resolver misterios a su alrededor. En este libro en particular todo empieza con la desaparición de unos lujosos yates. Mientras lo investigan, se desata una terrible tormenta durante la cual el faro se apaga y el farero desaparece. ¿Estará todo relacionado? ¡Pues quien quiera saberlo que se lea el libro!

“Verbas ao mar” de Manuel María.

Aínda que non aparezan faros neste poema, Manuel María é un dos meus poetas favoritos e non quería deixar pasar o seu día sen homenaxearlle.

Verbas ao mar.

Esta tarde están baixas as nubes
e é a cor do mar como a da cinza.

Os berros salvaxes das gaivotas
semellan coiteladas
que fan escoar o corazón da tarde.

Hai quen trabuca doadamente
a mensura do mar coa inmensidade.

Eu de min só sei dicir
que o mar comeza no meu sangue.
O que non sei
é se o mar caberá na miña alma.

“Canción del farero”, poema de Emilio Prados. Ilustración de Marie-Anne Foucart.

illustration_lighthouseDesde el balcón más alto de mi faro,
pesco con caña.
Veinte metros de hilo
y un anzuelo de plata…

Del último arco-iris, recortado
sobre la cartulina de la madrugada,
de limón y de azogue, pica un sargo,
colgándose en la percha de mi trampa.

(Debajo de mi torre
vive otra torre,
con su balcón redondo
y conmigo asomado a la baranda…)

Desde el balcón más hondo
de mi torre,
pesco con caña.
Veinte metros de hilo
y un anzuelo de plata…

“El faro de las almas”, de Ariel A. Almada y Zuzanna Celej.

cuento el faro de las almasEste original libro (se lee pasando las páginas de abajo hacia arriba, en vez de hacerlo de derecha a izquierda) nos cuenta la historia de Leo, un niño que al cumplir los 9 años recibe un regalo muy original: un faro. Sí, sí. El sueño de muchos de nosotros. Y junto al faro se hace depositario de un trabajo muy importante: mantener encendidas la esperanza y la ilusión de muchas personas que necesitan de su luz para afrontar su vida. Un hermoso relato que se acompaña de unas preciosas ilustraciones del faro y del pueblo creadas por Zuzanna Celej, y cuyo book trailer podéis ver aquí: