“La tormenta de nieve”, Johan Theorin.

theorinPara recibir el 2017 con buen pie os voy a recomendar una lectura estupenda. Un país frío aunque acogedor, Suecia, y concretamente una isla del Báltico, Öland, son el escenario de la tetralogía de Johan Theorin, un autor que ha sabido reunir las leyendas locales y el folclore de su país con la investigación criminal. Cada uno de los libros está ambientado en una estación del año, y a éste (el segundo) le corresponde un invierno gélido, como imaginaréis. Dos faros construidos en 1846 en la localidad de Åludden (con el fin de diferenciar su puerto de otros de la isla) han sido testigos de infinidad de historias donde la muerte no tiene la última palabra, ya que, según la leyenda, los difuntos vuelven allí cada Nochebuena para celebrar esta fiesta cristiana. Desde que la casa de los fareros fue edificada con los restos de un naufragio, la desgracia persigue a quienes la han habitado, y ya en el siglo XXI la familia Westin no conseguirá escapar a ella.

Una novela absorbente y adictiva, donde los personajes evolucionan y nos descubren facetas sorprendentes e insospechadas de su personalidad. Como la vida misma.

¡Feliz y salitroso año!

“Laura y el misterio de la Isla de las Gaviotas”, de Javier Holgado y Carlos Vila.

lauraLa historia comienza en 1984: una joven ornitóloga vive en un viejo faro en desuso, en una isla, una roca sin vegetación, donde sólo hay otro edificio: un pequeño hotel. Nuestra amiga, Susana, después de semanas de sentirse vigilada y encontrar sus pertenencias desordenadas o rotas, descubre algo que decide revelar a la policía, pero alguien se lo impedirá. Consigue poner en marcha el viejo faro para emitir una señal de auxilio, pero la ayuda no llega a tiempo.

Veinte años después Emilia, una joven empresaria que acaba de perder su hotelito rural en un incendio, recibe un legado millonario. Con él compra la isla llevada por el misterioso impulso de haber soñado con ella muchas noches sin haberla visto jamás. Varios personajes coinciden allí los primeros días: un ex-presidiario, una ladrona de arte, un prometedor político, una ricachona malhumorada, un afamado neurólogo, un buscador profesional de fenómenos del más allá, un cocinero con tendencias suicidas y nuestra protagonista, Laura: una policía de luna de miel y que ha sufrido el peor día de boda en toda la historia de las bodas. Y mientras todos ellos quedan aislados por una tormenta y los huéspedes empiezan a ser asesinados, en Madrid otro crimen trae de cabeza a una policía novata pero muy concienzuda.

Este libro aprovechó el tirón de la serie televisiva “Los misterios de Laura” para contar cómo comenzó todo. La novela me pareció ágil y divertida, la protagonista es algo patosa y cae bien. Y aunque el final me pareció un poco traído por los pelos, la verdad es que me enganchó y me lo leí en tres días. Después de eso me animé a ver la serie en la web de RTVE; abajo os dejo el enlace por si os apetece. A mí me gustó mucho.

 laura2

“En la soledad del faro”, de Francisco García Martínez.

faroLeo este libro despacio. El viejo farero nos cuenta las pequeñas historias que conforman el día a día de sus vecinos en el pequeño pueblo marinero donde vive. Conocemos sus ilusiones, sus problemas, sus miserias y sus venturas. Sus grandezas y sus pequeñeces. Su amor y sus desamores. Se fija tanto en los pequeños detalles que acabas por darte cuenta de que son los más importantes, los únicos que recordaremos si tenemos la suerte de llegar con lucidez a ser ancianitos. Gracias por tu libro y por tu blog, Paco.

“El barco faro”, de Siegfried Lenz.

barco faro

Este inquietante libro nos cuenta la historia de un barco faro, anclado en el Báltico desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, hace ya nueve largos años. Es un barco faro reparado y botado con el fin de avisar sobre barcos errantes y sobre los campos de minas. Está anclado, sin posibilidad de soltarse, mientras todos navegan a su alrededor. Él no tiene máquina, no está preparado para zarpar. Pero como ya las aguas se consideran seguras, ha llegado el momento de su última guardia. Debería transcurrir plácidamente; pero, cuando rescatan a tres hombres que van a la deriva en una lancha averiada, todo se tuerce al descubrir que son unos delincuentes que se hacen con el control del barco faro. El capitán intenta que el secuestro se solucione sin perjuicio para nadie, sabe que del barco faro dependen otros barcos que confían plenamente en su luz, en su guía; y no puede abandonar su posición; mientras, mantiene interesantes y profundas discusiones con el jefe del trío y a la vez una tensa relación con su propio hijo, con quien trabaja, por culpa de viejas historias sin resolver.

Siegfried Lenz es un autor nacido en una ciudad de Prusia, Lyck, que ahora pertenece a Polonia y se llama Elk. Sirvió en la Armada durante la Segunda Guerra Mundial y fue prisionero de guerra en Gran Bretaña. Además de escritor, fue contrabandista, periodista, conferenciante e intervino en política.

La ilustración de la cubierta (“The Coastwise Lights of England“) es de W. Heath Robinson, y fue realizada para el poema de Rudyard Kipling “The Song of the English” (en 1909). No tiene nada que ver con el barco faro del cual habla el libro, pero tiene mucho encanto.

“Los vigilantes del faro”, de Camilla Läckberg.

los-vigilantes-del-faro

Éste es el séptimo libro de una saga policíaca que me tiene completamente enganchada. Todas las novelas de Camilla Läckberg están ambientadas en Fjällbacka (Suecia), un pintoresco lugar además de su localidad natal, donde, por cierto, están tan encantados con que les llene el pueblo de cadáveres, que hasta organizan rutas turísticas por los rincones más mencionados en los libros. En este último una de las protagonistas, Annie, vuelve a Fjällbacka con su hijo tras un episodio de violencia familiar, y se refugia en el faro de Väderö, situado en el islote de Gråskär. El faro ya está fuera de servicio, pero, mientras funcionaba, los padres de Annie eran los dueños de la isla y los encargados de su mantenimiento. Hay muchas historias de fantasmas y espíritus que viven en la isla, ya que se dice que los que murieron en ella nunca pudieron salir de allí. La trama, además de centrarse en  el asesinato de un antiguo novio de Annie, da saltos en el tiempo para hablarnos de un farero que vivió en Gråskär con su familia a finales del s. XIX, y cuya misteriosa desaparición también tendrá su importancia en la trama.

Graskär2

Después de una exhaustiva investigación en páginas escritas sobre todo en sueco, encontré una galería de fotos de Fjällbacka y su archipiélago, en el que se encuentra el islote de Gråskar; allí vi esta foto de la izquierda de un pequeño faro, en el que se pudo haber inspirado la señora Läckberg. Nada que ver con la inquietante ilustración de Alejandro Colucci de la portada.

Si os apetece engancharos os recomiendo su lectura desde el primer libro, “La princesa de hielo”, ya que la historia personal de los protagonistas se va desarrollando poco a poco y es prácticamente la mitad del argumento.

“Trazo de tiza”, de Miguelanxo Prado.

trazo tiza

Gracias a mi amiga Inés conocí este inquietante cómic del artista coruñés Miguelanxo Prado, que ha recibido numerosos premios y reconocimientos internacionales, editándose incluso una colección de sellos de Correos con algunas de sus ilustraciones.

Trazo de tiza es la forma de llamar al islote donde transcurre la historia, un trozo de tierra en medio del Atlántico, mar que lo aísla de un modo extraño del resto del mundo. El argumento parece sencillo: un navegante se desvía de su rumbo, llega a este perdido lugar con sólo dos habitantes, y allí conoce a una chica que también está de paso. Sin embargo todo en la isla es inquietante, el autor juega con el espacio y el tiempo de una forma fascinante, y te empuja a releer el libro y a volver a repasar algunos detalle para poder recolocar tus ideas.

“Es un sitio extraño ¿verdad? Un dique inmenso sin apenas barcos, cubierto de mensajes en todos los idiomas, una mujer con un negocio inverosímil y un hijo un tanto enigmático, todo ello en una diminuta isla que no figura en las cartas, coronada por un faro que no funciona.”

El cómic está lleno de referencias literarias: Borges, “La invención de Morel” de Bioy Casares, Chateaubriand citado por Tabucchi en “Dama de Porto Pim” (Inutile phare de la nuit…) Esta cita y el muro lleno de mensajes fueron dos obsequios que Miguelanxo Prado agradece al fallecido escritor italiano.

“El faro, el dique, Sara y su hijo… todos son, tomados por separado, perfectamente banales. Es el conjunto lo que resulta inquietante.”

En la edición que leí yo hay además un pequeño regalo al final del libro: un nuevo epílogo que Miguelanxo Prado dedicó a Hugo Pratt cuando éste falleció; el autor imagina que Corto Maltés, después de unas pocas y melancólicas aventuras, querría retirarse a algún rincón perdido y olvidado ¿y qué mejor lugar que un faro en desuso y con la plaza vacante?

“La mujer del faro”, de Ann Rosman.

De casualidad llegó a mis manos esta estupenda novela policíaca, la primera de una saga que promete más intriga y emociones. La protagonista, como suele ocurrir, es la joven agente de policía que investiga el crimen, a saber, Karin Adler. El libro comienza con la aparición de un cuerpo emparedado en la despensa del faro de Pater Noster, en el islote de Hamneskär (Suecia). Para resolver el crimen Karin tendrá que indagar en sucesos ocurridos más de 40 años atrás, cuando el faro estaba habitado por el farero y su familia, protagonistas importantes en la historia. La investigación se mezcla con la vida personal de la policía, quien se recupera de una ruptura sentimental haciendo lo que más le apasiona en la vida desde que era niña: navegar en su barco de vela, recorrer la costa de Suecia, rodear sus islotes al amparo de los faros que la guían… constantemente la autora nos cuenta las travesías que Karin realiza con su velero, lo cual para mí tuvo mucho encanto. El libro además comienza con una preciosa cita de la famosa escritora danesa Karen Blixen, más conocida como Isak Dinesen:

“El remedio contra todo mal es el agua salada: sudor, lágrimas ó el mar.”

Lo peor fue perderme con los nombres suecos (tuve que volver a repasar el libro para anotarlos); también me lié un poco con la historia del faro, así que la consulté en la Wikipedia para entenderla mejor; y finalmente me confundía unos pueblos con otros, tenía la sensación de que la mayoría se llamaban igual, así que acabé por buscarlos y anotarlos en un mapa (a veces soy un poco maniática con algunas cosas).

También se menciona con frecuencia en la novela el faro de Vinga, famoso en su país porque allí creció el artista local Evert Taube, a quien se nombra asiduamente ya que las letras de sus poemas y canciones tienen también importancia en la trama.

El faro de Pater Noster, que existe realmente, es del año 1868, pero en 1977 se desactivó en favor del faro de Hätteberget. Entonces la torre empezó a oxidarse hasta que, gracias a diversas donaciones, comenzó a restaurarse en 2002. Para ello ¡lo trasladaron de una pieza! a la ciudad de Uddevalla primero y a la de Gotemburgo después. En el enlace de la Wikipedia aparece una foto de su viaje, muy muy curiosa. Tras cinco años de trabajos, el faro pudo volver a la islita de Hamneskär, donde fue reactivado.

Ha sido una historia sobre la cual me encantó investigar, y que además me llevó a descubrir la aventura extraordinaria de un escritor sueco, Bengt Gustav George Garsell, quien publicó un libro describiendo los faros de Galicia y la cornisa cantábrica, los cuales recorrió durante muchos meses. Leí la noticia (que es de 2009) en el periódico asturiano LNE, que os enlazo. Creo que el libro no se ha publicado en España, al menos eso creo porque no lo conseguí encontrar en la red. Una pena.