Faro da Punta da Barca (Muxía).

Faro da Punta da BarcaAl faro de a Punta da Barca, a pesar de su aura mítica, legendaria y mística (por su proximidad al santuario da Virxe da Barca y a Pedra de Abalar) la Autoridad Portuaria de A Coruña lo clasifica como baliza costera, al mismo nivel que el faro de Roncudo, por ejemplo. Incomprensible, sentimentalmente hablando, pero lógico, teniendo en cuenta motivos puramente técnicos.

La llegada al faro y al santuario está perfectamente señalizada una vez que hemos entrado en Muxía, así que no hay peligro de perderse por el camino. El lugar está lleno de enormes rocas por doquier, como podéis ver en las fotos. Entre ellas, quizá la más famosa sea a Pedra de Abalar. Según la leyenda, dicha piedra es la vela que empujaba el barco en el cual llegó la Virgen hasta esta costa, porque quería dar ánimos al apóstol Santiago en su objetivo de cristianizar nuestra Galicia. Cuando se sube mucha gente a la piedra, ésta se balancea ligeramente. Yo no lo he comprobado personalmente. También tiene gran importancia a Pedra dos Cadrís (también restos del legendario barco), bajo la cual debe pasar quien quiera aliviar sus dolores de espalda. Esto sí que lo hice aunque sin mucho beneficio (una ya va teniendo una edad…)

La ermita fue construida, como en muchos otros casos, para cristianizar un lugar donde previamente se realizaban cultos paganos. El santuario actual, del siglo XVIII, ardió en diciembre de 2013 a causa probablemente de un rayo, perdiéndose retablos e imágenes de mucho valor.

Faro

El faro se diseñó a principios del siglo XX como una señal de tercer orden, que marcaría la entrada a la ría de Camariñas. En el Plan de Balizamiento de dicha ría, de 1926, se especificaron sus medidas: torre cilíndrica de hormigón y cemento de 11 metros de altura y 4 de diámetro. Su mantenimiento fue encargado a uno de los torreros de Vilán. Entró en funcionamiento en 1928. Su luz es blanca y tiene un alcance de 6 MN. Se encuentra muy cerca del cabo Vilán, de hecho en esta última foto podéis verlo allá al fondo. No queda nada para ir a visitarlo…

Boya número 1, Camelle.

Puerto de Camelle
Con este curioso nombre, Boya nº1, conocemos la señalización de hoy. Está frente al puerto de Camelle y es bien visible desde su dique de abrigo, desde donde saqué buenas fotos. Ya os conté lo complicado que es recorrer el dique cuando escribí sobre la señal que se encuentra en su final. Pero una vez allí me hinché a sacar fotos.

Boya CamelleComo véis, tiene un precioso color verde, igual que su luz, que alcanza las 5 MN.
Boya nº1 de cerca
Y con esta señal damos por concluido nuestro paseo por el bonito pueblo de Camelle. ¡Espero que lo hayáis disfrutado!

Baliza de Pedras de Sargo, Aguiño (Riveira).

Puente

Hoy continuaremos conociendo la parroquia de Aguiño. Después de un paseo por su puerto caminamos hacia el este y así llegaremos a una preciosa zona: el puente hacia As Centoleiras. Son una docena de islotes que deben su nombre a la centolla, que parece ser muy abundante en ese lugar.

El puente es de reciente construcción, y es muy agradable recorrerlo hasta llegar a la minúscula playa que hay al final del mismo. En ella, pequeñas familias disfrutaban de la tarde, que aquel día alternaba ratos de sol con otros de niebla. Desde allí se divisan el resto de islotes que hay entre Aguiño y Sálvora, que son muchos. Tienen unas formas muy peculiares, como podéis ver en las fotos que saqué. Cada uno de ellos tiene su propio nombre y leyenda, por supuesto; si tenéis curiosidad sobre el tema podéis leer algo más en la estupenda web Vivir Galicia.

Podréis imaginar que estos islotes son muy peligrosos para la navegación, así que al sur de los mismos, concretamente en as Pedras do Sargo, se ha edificado la baliza de Pedras de Sargo. Desde la pequeña playa en que nos encontramos se divisa perfectamente, y desde allí saqué las fotos que hoy os traigo.

Baliza a lo lejosComo véis, la torre es verdiblanca, y mide 12 metros de altura. El color de su luz es verde y alcanza las 6 millas náuticas.

Baliza y gaviotas

Al volver sobre nuestros pasos hacia Aguiño saqué esta foto de abajo con una bonita vista de las casitas de colores y la hermosa playa de Carreira. Lástima que el ansia por la construcción haya llenado el pueblo de edificios sin gusto ni personalidad, como en tantos pueblos…

Aguiño desde el puente

 

 

Faro de Punta do Faro (Viveiro).

caminito al faro

El faro que traigo hoy al blog ha sido uno de los que más se me ha resistido. Y no porque me quedase un poco a contramano, que también, sino porque fui incapaz de encontrarlo la primera vez que lo intenté. Corría el año 2012. Me encontraba yo recorriendo a Mariña Lucense de este a oeste, en una organizada y completísima ruta que me llevó desde Illa Pancha hasta Viveiro, pasando por Ribadeo, Rinlo, Foz, San Martín de Mondoñedo, Fazouro, Nois, Burela, Cervo, San Cibrao, Portocelo, San Xiao, Celeiro y Chavín. Cuatro días de otoño espléndidos.

ya asoma el faro

Y cuando me dirigía hacia la Punta do Faro me desorienté. Llegué al mirador de Monte do Faro, un lugar magnífico para disfrutar de las vistas de la ría de Viveiro y donde terminamos merendando, pero no era el lugar que yo buscaba. En teoría, subiendo hacia lo alto del monte debería encontrar, a mano derecha, una carretera que me llevaría hasta el faro. Pero yo sólo veía un estrecho caminito de tierra sin ninguna indicación. Volví sobre mis pasos, hacia el oeste. Recorrí bucólicas carreteras entre verdes pastos. No se veía a nadie a quien preguntar, y nos paramos a observar una familia de caballos que pastaba plácidamente. Hasta que vi en el retrovisor un coche de la guardia civil parado detrás del mío. No pasó nada, ellos tampoco tenían prisa.

torre roja

Al final llegué a la conclusión de que el único camino que no había recorrido, aquel estrecho de tierra, era el correcto. Pero ya se nos hacía de noche y aún debíamos encontrar el hotel. Con un poco de pena nos marchamos de Monte do Faro, pensando que probablemente tardaría mucho tiempo en volver por allí.

Faro da punta do Faro.

faro desde abajoY sí, tardé unos tres años en volver: una excursión a la playa de As Catedráis este invierno tuvo la culpa. Después de dar un paseo por Celeiro pasamos tan cerca de Monte do Faro que decidí recorrer aquel sendero, y así descubrí que sí, que al final de unos cuantos metros nos esperaba, muy escondido, el faro. Realmente el camino no es tan escarpado como yo recordaba, y podría recorrerse en coche, aunque muy despacio, eso sí. Lo ideal sería aparcarlo y disfrutarlo paseando, quizás arriba, en el mirador, puesto que a pie de monte apenas hay sitio. Un caminito serpenteante baja hacia él, y desde allí se puede observar el islote Gaveira, el faro de punta Socastro, y, cuando las nubes lo permitían, la isla Coelleira.

Islote Gaveira

Islote Gaveira

Isla Coelleira

Isla Coelleira

El faro de punta do Faro es una torre cuadrangular roja de seis metros de altura. La luz, situada a veinte metros sobre el nivel del mar, es roja y alcanza las siete millas. Su función es señalizar la entrada a la ría de Viveiro.

Como véis, una preciosa excursión por la naturaleza gallega. La espera valió la pena.

Baliza del bajo Sinal de Ostreira (A Pobra do Caramiñal).

OstreiraHoy visitamos esta bonita baliza en la ría de Arousa, que está a medio camino entre A Pobra do Caramiñal y la preciosa playa de Cabío, donde pasé grandes y felices veranos. Tiene unos diez metros de altura, su luz es roja y está a unos 300 metros de la costa, calculo yo. A mí me recuerda un poco al pobre faro de Burela, tengo que acercarme un día a ver cómo le va…

desde la costa

La primera vez que fotografié esta baliza fue desde las rocas, hace más de dos años; pero, como veis en la foto de arriba, el alcance de aquella cámara no era muy grande, y no se ven bien los detalles; aún así está bien para hacernos una buena idea de su situación.

escalera de entradaPero este verano, después de muchos intentos fallidos, tuve la enorme suerte de conseguir ir a un sitio chulísimo del cual escribiré dentro de nada ¡seguro que os encanta! Pero por ahora me lo guardo en secreto, mientras escojo las fotos y demás. La cosa es que, por el camino, pasamos muy cerca de esta baliza y pude fotografiarla a gusto.

arenal

gaivota

Nunca insistiré lo suficiente para que os animéis a visitar la comarca del Barbanza, en la parte norte de la ría de Arousa,  llena de encantos y secretos por descubrir: la isla de Sálvora, las dunas de Corrubedo, las piscinas del río Pedras, el Monte de A Curota, las playas de Boiro, la villa de Rianxo, sus mil castros y petroglifos… Eso sí, acordaros de dejarlo todo tal y como estaba ¿eh?

Faro de Piedras de Media Mar (ría de Cedeira).

Faro Piedras Media Mar

Seguimos hoy con la visita virtual a la ría de Cedeira para recrear la vista en esta baliza situada en el medio y medio de la misma. Se trata de una torre redonda de unos trece metros de altura, que se puede divisar desde casi cualquier sitio: el faro da Robaleira, el de Punta Sarridal, el puerto de Cedeira…

Ría de Cedeira.

Para mi cámara es algo complicado sacar buenas fotos desde tan lejos, una pena porque no puedo captar bien los detalles. Pero más o menos os podéis hacer una idea sobre esta señal: una torre roja y negra, con la luz blanca y un alcance de 5 millas. Está cimentada sobre unas rocas, de cuyo peligro nos quiere avisar.

Desde RobaleiraUnas bellas estampas de la ría de Cedeira, que saqué desde A Robaleira y Punta Sarridal en distintas ocasiones. Un lugar precioso sobre el cual aún me quedan cosas en el tintero.

A “Pedra de Burela”, rota por la fuerza del mar.

faro-burela
Comparto la foto de Eliseo Trigo que ha salido en el periódico Público (entre otros) con la impresionante imagen del faro de Burela roto por la base y apoyado en ella de una forma más que precaria. Me impresiona; nunca pensé ver algo así. Esta señal es una de las mejores imágenes que tengo de la Mariña lucense, y aún tengo pendiente escribir sobre ella. Tremendo lo que nos está haciendo el mar este invierno…