Enfilación de Punta de Lago (Muxía).

 

Hoy quiero invitaros a dar un paseo hasta la hermosísima playa de Lago, un lugar del cual me enamoré en cuanto lo vi: arena blanca y finísima, aguas azules y tranquilas, y un pinar aislándola de la civilización. ¡Un paraíso! Su nombre procede del pequeño lago que forma el río do Lago en su desembocadura. Es un lugar salvaje y natural, y ojalá que, con la ayuda de todos, siga así durante muchos años.

Torre

Llegué hasta la playa desde Muxía, donde por supuesto paré a visitar su Santuario y su faro. ¡Es una visita obligada! Conduciendo unos 9 km por la AC-440, encontrareis un pequeño desvío a mano izquierda que indica dónde está la playa. No tiene pérdida.

Al final de la playa de Lago hay unas rocas que la separan de la playa de Barreira; y, en medio de esas rocas, encontramos esta hermosa señalización. La torre es blanca, tiene 7 metros de altura, y su luz es blanca, roja y verde, pudiendo alcanzar hasta 6 millas la blanca y 4 la roja y la verde. Depende de la Autoridad Portuaria de A Coruña.

Torre de cerca.

Pero, como el título indica, esta señal es una enfilación, lo que significa que tiene que haber dos torres. La segunda no es nada fácil de ver, pero recorriendo la playa con calma en mi última visita la descubrí, escondida entre los árboles.

Tiene unos 8 metros de altura y es ciega, no tiene luz. Sirve únicamente como enfilación durante el día, ya que de noche es la torre anterior la que guía con su luz. No es algo muy frecuente, como me explicó un buen amigo, así que esto la vuelve un poco más especial.

PinarComo veis, este pequeño rincón de Galicia está lleno de maravillosos secretos que vale mucho la pena cuidar.

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Señalizaciones del puerto de Aguiño (Riveira).

Dique de abrigo, AguiñoHoy nos daremos un paseo por Aguiño, una pequeña parroquia que pertenece al municipio de Santa Uxía de Riveira, en la ría de Arousa. Su actividad pesquera es muy importante y viene de muy antiguo, siendo el percebe la especialidad de Aguiño; cada mes de julio se celebra una fiesta popular para degustarlo.

Puerto de AguiñoPara guiar a los marineros en su puerto tienen dos luces, una es un poste rojo, al igual que su luz, y la otra un poste verde y blanco (y su luz es verde). En la foto de arriba ambas son perfectamente visibles.

Homenaje a los pescadores

Un paseo por su muelle nos llevará a conocer As Centoleiras (de las cuales hablaré otro día al hilo de la baliza de Pedras de Sargo) y esta preciosa escultura de la izquierda que homenajea a todos los hombres (y mujeres) de la mar.

A quien se anime a visitar Aguiño tiene cerca además otros lugares de interés, como el Parque de San Roque y el muelle fenicio.

Faro de Punta do Faro (Viveiro).

caminito al faro

El faro que traigo hoy al blog ha sido uno de los que más se me ha resistido. Y no porque me quedase un poco a contramano, que también, sino porque fui incapaz de encontrarlo la primera vez que lo intenté. Corría el año 2012. Me encontraba yo recorriendo a Mariña Lucense de este a oeste, en una organizada y completísima ruta que me llevó desde Illa Pancha hasta Viveiro, pasando por Ribadeo, Rinlo, Foz, San Martín de Mondoñedo, Fazouro, Nois, Burela, Cervo, San Cibrao, Portocelo, San Xiao, Celeiro y Chavín. Cuatro días de otoño espléndidos.

ya asoma el faro

Y cuando me dirigía hacia la Punta do Faro me desorienté. Llegué al mirador de Monte do Faro, un lugar magnífico para disfrutar de las vistas de la ría de Viveiro y donde terminamos merendando, pero no era el lugar que yo buscaba. En teoría, subiendo hacia lo alto del monte debería encontrar, a mano derecha, una carretera que me llevaría hasta el faro. Pero yo sólo veía un estrecho caminito de tierra sin ninguna indicación. Volví sobre mis pasos, hacia el oeste. Recorrí bucólicas carreteras entre verdes pastos. No se veía a nadie a quien preguntar, y nos paramos a observar una familia de caballos que pastaba plácidamente. Hasta que vi en el retrovisor un coche de la guardia civil parado detrás del mío. No pasó nada, ellos tampoco tenían prisa.

torre roja

Al final llegué a la conclusión de que el único camino que no había recorrido, aquel estrecho de tierra, era el correcto. Pero ya se nos hacía de noche y aún debíamos encontrar el hotel. Con un poco de pena nos marchamos de Monte do Faro, pensando que probablemente tardaría mucho tiempo en volver por allí.

Faro da punta do Faro.

faro desde abajoY sí, tardé unos tres años en volver: una excursión a la playa de As Catedráis este invierno tuvo la culpa. Después de dar un paseo por Celeiro pasamos tan cerca de Monte do Faro que decidí recorrer aquel sendero, y así descubrí que sí, que al final de unos cuantos metros nos esperaba, muy escondido, el faro. Realmente el camino no es tan escarpado como yo recordaba, y podría recorrerse en coche, aunque muy despacio, eso sí. Lo ideal sería aparcarlo y disfrutarlo paseando, quizás arriba, en el mirador, puesto que a pie de monte apenas hay sitio. Un caminito serpenteante baja hacia él, y desde allí se puede observar el islote Gaveira, el faro de punta Socastro, y, cuando las nubes lo permitían, la isla Coelleira.

Islote Gaveira

Islote Gaveira

Isla Coelleira

Isla Coelleira

El faro de punta do Faro es una torre cuadrangular roja de seis metros de altura. La luz, situada a veinte metros sobre el nivel del mar, es roja y alcanza las siete millas. Su función es señalizar la entrada a la ría de Viveiro.

Como véis, una preciosa excursión por la naturaleza gallega. La espera valió la pena.

Señalizaciones en el puerto de Celeiro (Viveiro).

puerto de Celeiro

Celeiro es una pequeña parroquia del concello de Viveiro, tan cerca tan cerca de este que parecen una sola ciudad. Ambas forman un rincón en A Mariña Lucense cuya visita con calma es muy recomendable.

Torre verde

El puerto de Viveiro-Celeiro tiene gran importancia ya desde la Edad Media, y actualmente es de los que más actividad pesquera genera en España, a lo que se une el tráfico de otras mercancías y su aportación al turismo náutico. Hasta cuatro señalizaciones conté yo en el puerto de Celeiro, como podéis ver en las fotos de arriba y de la izquierda.

En el extremo del dique de abrigo se encuentra, desde 2001, una escultura en bronce de la Virgen del Carmen, del escultor José Luis Neira Brochs; se trata de un homenaje a todos los vecinos de Celeiro fallecidos en el mar, y fue pagada mediante colecta popular.

dique de abrigo

Cofradía de Pescadores.

Otro lugar característico de Celeiro es este precioso edificio azul de la derecha, el de la Cofradía de Pescadores. Construido en 1923, alberga las variadas actividades que desarrollan, entre las cuales se encuentra la de Marineros por un día, un programa para coles con una pinta estupenda.

En fin, que si os acercáis hasta esta ría no os podéis perder además un paseo por la Playa de Covas y admirar sus islotes, recorrer el casco antiguo de Viveiro y sus murallas, subir al mirador de San Roque desde el cual divisar toda la ría, y, si os llega el tiempo, realizad una excursión al Eucaliptal de Chavín (ou Souto da Retorta) a visitar al avó, uno de los eucaliptos más viejos y grandes de Europa. Y una última recomendación: en Celeiro id a tomar algo a O’Puntal, en la misma entrada al puerto; pero id con hambre, porque mientras tomáis una bebida fresquita no pararán de circular bandejas llenas de estupendos pinchos.

Señalización del puerto de Perbes.

playa de PerbesPara muchos gallegos con cierta edad, hablar de Perbes aún trae recuerdos de don Manuel, quien pasaba allí todos sus veranos hasta que falleció. A mí además en particular me hace recordar a una muy querida y vieja amiga que siempre veranea allí y a quien espero volver a ver pronto corriendo por esa playa.

Pero Perbes es mucho más. Situada a unos treinta km de A Coruña, se encuentra en la ría de Betanzos, entre la maravillosa playa de Miño y el precioso pueblo de Pontedeume. Y además a diez km escasos de las frondosas y mágicas Fragas do Eume, visita obligada para todo gallego que se precie. Perbes tiene una preciosa y recogida playa en forma de concha, con la arena fina y las aguas tranquilas, y enfrente a ella está ubicada a Illa do Carbón.

baliza de Perbes

Esta señalización posee un mástil rojo y una luz que alcanza las 3 millas. Hay ciertas discrepancias sobre el color de la misma, ya que según Puertos del Estado es blanca, pero en otras páginas (como MasMar o Portos de Galicia) leí que es blanca y roja. Pero me han informado que es de sectores blanco y rojo. ¡Gracias a los amigos que siempre están ahí!

Señalización del puerto de Barizo (Malpica de Bergantiños).

Puerto de BarizoBarizo es una pequeña parroquia de Malpica de Bergantiños situada al oeste del cabo de San Hadrián. Su pequeño puerto está al lado de una diminuta cala de arena muy fina, y tiene enfrente el islote de As Garzas (que da su nombre a un afamado restaurante de la zona). El día que nos acercamos hasta allí había amarradas varias barcas de pesca tradicionales, así que parece que, gracias a Dios, el turista de yate aún no lo ha invadido todo.

La torre y la luz de esta señalización son verdes, y ésta alcanza las tres millas.

Faro de las Islas Sisargas, un poco más cerca.

camino a las SisargasDesde que tengo mi nueva cámara de fotos con su maravilloso objetivo, una de las visitas que estaba deseando repetir era al cabo de San Hadrián para fotografiar el faro de las Islas Sisargas (deseo sólo superado por el de pisarlas con mi propio pie, claro está…) Así, pues, en nuestra última excursión a Caión nos acercamos hasta allí aprovechando las últimas horas de luz del día. Un día frío y nublado como bien se ve. ¡Pero la excursión mereció mucho la pena!

San HadriánY, aprovechando la visita, decidí investigar un poco más sobre estas islas y su faro; supe así que unas ruinas en el sureste de la Sisarga Grande parecen ser de una capilla destruida por el pirata Francis Drake en 1589. Supe también que se vio como muy necesaria la construcción de su faro, por el peligro de las islas para los navegantes, los numerosos naufragios que acontecieron allí en el siglo XVIII, y que junto con el faro de cabo Vilán iluminaría la costa entre A Coruña y Fisterra, un arco de costa muy amplio.

Los cuatro edificiosLo que no parece muy clara es la autoría del proyecto: mientras que un experto en la materia como Sánchez Terry se la adjudica al ingeniero Celedonio de Uribe, éste no lo menciona entre sus obras, y además guarda muchas diferencias con otros faros suyos. Sea como fuere, al faro se le dotó de un aparato de cuarto orden con luz blanca fija variada por destellos rojos, se le edificó una robusta torre de 4 metros de lado y poco más de 7 de alto, y se inauguró el 29 de julio de 1853 (día de Santa Marta, por cierto). Se construyó también un horno, y poco después un pequeño embarcadero.

faro actuak y sirenaA  principios del siglo XX, considerándose insuficiente su alcance, se decidió cambiarlo a un aparato de segundo orden, lo cual implicaba reformas importantísimas en en la forma de la torre, en el cambio de linterna y en la cúpula. Pero el tema se retrasó durante años a causa de una guerra de precios, y mientras se solucionaba decidieron levantar un faro provisional a 170 metros de distancia con la misma linterna del primero.

primer plano del faro actualSolucionados todos los problemas, terminó la reforma y el flamante faro se alumbró en 1915. Tenía ahora un alcance de 23 millas, mientras que el anterior sólo era visible a unas 11. La apariencia de su luz pasó a ser blanca. El faro provisional se abandonó a su suerte y quedó allí, arruinándose poco a poco. A finales de los años 70 se aprobaron nuevas obras para mejorar la vida de los fareros en la isla, y la historia de las mismas me fue contada amablemente por Francisco hace unos meses.

La sirenaAl oeste del faro se puede ver este edificio en ruinas: era la sirena, que empezó a funcionar en 1915 para avisar a los navegantes en días de mucha niebla. Era grande, porque incluía vivienda, patio y almacén. Tenía un sonido de dos segundos de duración (emitido cada quince segundos), pero hoy en día está en desuso.

faro provisional

Faro provisional

Y en la parte este de la Sisarga Grande, cerca de las pequeñas, se ven estas ruinas de la izquierda que supongo serán del faro provisional, que estuvo funcionando durante casi tres años. Era una casita rectangular con una torre octogonal de 4 metros.

Malante y Sisarga Chica

Malante y Sisarga Chica

En fin, muchas historias románticas para unas islas maravillosas pero consideradas un infierno por quienes tuvieron que trabajar allí. Y un magnífico paseo para quienes amamos el mar, las islas y los faros.