Reapertura del antiguo faro de Oza como espacio para uso social.

Por fin nuestro pobre faro de Oza, abandonado durante años y en un estado lamentable, ha pasado por un proceso de reforma para poder ser usado por ciudadanos, colectivos y entidades. Lleva apagado desde 1963 (55 años nada menos) a causa de la entrada en funcionamiento de la luz del dique de abrigo Pedro Barrie de la Maza. Hubo intentos de sacar partido al edificio, que está magníficamente bien construido y en un lugar de fantásticas vistas; aunque dichos intentos no salieron adelante, esperamos que esta vez, sí, sea la definitiva.

Para celebrar la reapertura, durante este fin de semana se han realizado varios eventos allí: talleres infantiles, recitales, coloquios, un estupendo monólogo de Isabel Risco, una merienda, etc. En el interior del faro, habilitado como dos salas y con baños, había unos paneles explicativos de la historia del lugar, desde fortín, lazareto, sanatorio y, finalmente, faro.

Por el momento la gestión del faro la llevará el Concello de A Coruña; se puede pedir para usarlo de forma puntual durante uno o dos días: para dar cursos, realizar reuniones de trabajo, celebrar conferencias o incluso reuniones familiares. El uso es gratuito, y se exige ser mayor de 18 años, estar empadronado en la ciudad de A Coruña y, por supuesto, comprometerse a dejar las instalaciones impecables.

En principio los vecinos parece que han acogido la idea con agrado. Era una auténtica pena ver el estado de abandono del faro, después de haber dado tan buenos servicios durante cuarenta y seis años. Ahora que no ilumina literalmente la bahía coruñesa podrá ser al menos lugar de muchos y provechosos encuentros. Y accesible a todos.

No obstante, la Asociación de Vecinos de Oza – Gaiteira – Os Castros y el Club Marítimo Oza-O Puntal están un poco a la expectativa de cómo funcionará este modelo de gestión por parte del Concello. Ambas asociaciones llevan años peleando por un uso vecinal del faro, pero en su opinión deberían ser ellas dos quienes se responsabilizaran de dicho cometido, dado que el faro está ubicado en su barrio. Barrio que en su día fue concello independiente hasta que en 1912 fue, digamos, anexionado o absorbido por el de A Coruña. También hay que comentar que el faro entró en funcionamiento en 1917, cuando ya Oza había perdido su independencia. En fin, que, como tantas cosas en la vida, no es cuestión sencilla de resolver, pero ahora miremos hacia delante y esperemos que de su uso salgan grandes proyectos.

Para finalizar, y para que os hagáis una idea de los arreglos del edificio, os muestro la foto de la izquierda, que saqué en mi primera visita al faro en 2011. Como veis han cambiado la barandilla, le han dado una buena mano de pintura y se ha enderezado la veleta. Haría falta también limpiar el muro de hierbajos, pienso yo.

En fin, que estos días le hado vueltas a la cabeza a un par de ideas que tendrían en el faro de Oza una ubicación magnífica donde llevarse a cabo. Quizá si se dan las circunstancias me anime a hacer yo misma alguna reserva. ¡Ya os contaré!

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Señalizaciones del puerto de Laxe (A Coruña).

Este verano aprovechamos el 25 de julio para realizar una nueva visita a Laxe que resultó de lo más encantadora. Además de volver al faro, ¡parada obligada! nos acercamos a la pequeña Playa de los Cristales, caminamos hasta la curiosa furna da Escuma y la cercana Pena dos Namorados, rodeamos la iglesia gótica del s. XV Santa María da Atalaia y, por supuesto, descansamos en su maravillosa y eterna playa de azules aguas.

El puerto de Laxe cuenta con dos señalizaciones, cuyas fotos veis aquí arriba:

  • La del dique norte es una torre metálica verde y blanca de 6 m de altura; su luz también es verde y alcanza las 4 millas.
  • La del muelle sur también es metálica pero roja y blanca; mide 4 m, su luz es roja y alcanza las 3 millas.

Os dejo con una idílica foto de su playa, sin filtros ni retoques, únicamente la enderecé un poco. ¿A que apetece un chapuzón?

Nueva sección en el blog: visitando faros gallegos y algo más.

Hoy he publicado en el blog una nueva pestaña en el menú inicial. La he estado preparando durante varias semanas desde que un par de lectores me comentaron que planeaban un viaje por Galicia para visitar faros pero que, de paso, buscaban recomendaciones de “algo más“. Eses “algo más“, muy personales desde luego, los he ido juntando y enriqueciendo con las respuestas que les di a estas personas, y hoy las quiero compartir con quien pueda interesarle con la intención de ir añadiendo información y completándolas en el futuro. Como podéis ver en la imagen de abajo, esa pestaña está situada donde marca la flecha:


Espero que os sirva de ayuda, al menos como una pequeña referencia para empezar a planear vuestro viaje. Cualquier mejora y aportación serán bienvenidas. ¡Que lo disfrutéis!

Faro de la isla de Ons (Bueu).

Por fin, tras dos intentos frustrados, ¡a la tercera fue la vencida! y conseguí embarcarme y realizar mi ansiado viaje a la isla de Ons. Aunque las horas no me llegaron para visitar todos los rincones que tenía planeado, preferí disfrutar también del relax de sus playas y no andar corriendo por la isla de norte a sur. Es una excursión muy apetecible y espero repetirla.

Hay varias empresas y puertos para llegar en barco hasta allí, buscad en internet la que os quede más cerca. Al igual que ocurre con las Cíes, no hacen rutas todo el año: sólo en verano, Semana Santa y pare usted de contar. Lo cual no me parece mal, oiga, hay que controlar la cantidad de turistas dado que estamos hablando de un Parque Nacional, el de as Illas Atlánticas. Luego que no pase lo del verano de 2017, cuando varios barcos tuvieron que dar la vuelta sin poder desembarcar a su pasaje por haber vendido por encima del máximo permitido.

Camino de Ons, vista de las Cíes.

En mi caso particular salimos del puerto de Vigo. El trayecto fue bastante largo, pensad que llegamos hasta las Cíes y tuvimos que continuar otro tanto hacia el norte. Mucha gente no lo llevó bien, porque además nos encontramos con el océano algo revuelto y el barco se movía bastante. Afortunadamente no soy de las que se marean en el mar ¡será por lo salada que soy! y disfruté mucho de las vistas y de poder fotografiar desde el agua los faros que salpican a Costa da Vela.

El turismo en Ons está bien organizado, y de una forma muy similar a las Cíes: en cuanto desembarcas hay una caseta de información donde puedes descubrir, si no lo llevas ya planeado de casa, las rutas que te permitirán conocer la isla. Hay restaurantes, un cámping, un Centro de Visitantes con una exposición sobre la historia de la isla, una pequeña iglesia, playas, miradores, zonas de descanso con mesas y bancos… En fin, os enlazo aquí toda la información y me centro así en lo que de verdad nos interesa, el faro de Ons.

La isla de Ons, junto con la pequeña isla de Onza, forma una barrera natural en la entrada de la ría de Pontevedra. Ons dispone de abundante agua potable, y por ello está habitada desde tiempos prehistóricos (demostrado por los restos de castros y mámoas). El origen de su faro está en el Plan General de Alumbrado Marítimo de 1847, pero como se consideraba de menor rango que otros se fue posponiendo su proyecto hasta que en 1860 se le encargó a don José Elduayen Gorriti, quien señalaba que la entrada a la ría de Pontevedra era de las últimas en ser iluminada. Redactó un proyecto de construcción que fue duramente criticado por sus reducidas dimensiones; como faro de quinto orden Elduayen contaba con el servicio de un torrero, pero las condiciones de vida en la isla, especialmente en invierno, exigían la presencia de dos personas. Incluso los propios isleños marchaban a tierra firme cuando llegaban los peores temporales. El ingeniero don Ángel García del Hoyo cambió la planta cuadrada original por otra rectangular y sacó la torre al exterior del edificio para ganar más espacio. Así se consiguieron habitaciones y cocinas para dos empleados, y en 1864 comenzaron las obras en el punto más elevado de la isla, o alto do Cucorno. El faro se encendió el 15 de abril de 1865. Tenía una lámpara de iluminación de aceite de oliva, con luz blanca que alcanzaba las 12 millas y se elevaba a 128 m sobre el nivel del mar. En 1878 se cambió por una Maris de petróleo.

A principios del siglo XX se vio la necesidad de que el faro aumentara significativamente su alcance, y se cambió el aparato de alumbrado por otro de la casa Sautter. Pero como la cosa no mejoró demasiado se acometió una reforma de mayor envergadura: construir un edifico idéntico al original y situado a 10 m y unir ambos mediante una galería desde la cual se accedería al faro. Arreglaron suelos, paredes y ventanas y consiguieron dotar al personal de viviendas y espacios más que dignos. La torre del faro hubo de demolerse y levantarse de nuevo para poder soportar el peso de la nueva linterna. Las obras comenzaron en el verano de 1916 y duraron nada menos que diez años, debido a la necesidad de expropiar terrenos al dueño de la isla, el señor marqués don Fernando Quiñones de León, y a los aumentos de precios provocados por la guerra en Europa. El 4 de julio de 1926 el nuevo faro, con una nueva torre de 12 m de altura, entró en funcionamiento, y tanto el edificio como el torreón octogonal brillaban con sus azulejos blancos. O así lo imagino yo…

En 1990 se instalaron unos paneles solares para dotarlo de energía fotovoltaica. Su luz es blanca, está a 127 m de altura sobre el nivel del mar y tiene un alcance de 25 millas náuticas. El faro en la actualidad está automatizado.

En fin, en las fotos podéis apreciar los maravillosos paisajes de este pequeño paraíso. Desde luego por su faro y por mucho más vale la pena hacer una e incluso más excursiones a Ons. Espero volver allí otro verano a visitar el famoso Buraco do Inferno, entre otros rincones, y quizás probar su famoso glámping ¡que tiene una pinta estupenda!

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“Diario de un farero”, de Julio Vilches.

Llegan hasta mí por diferentes caminos dos recomendaciones que son una: una autobiografía y un vídeo relacionado con la misma: “Sálvora. Diario de un farero“, de Julio Vilches. Julio fue farero en dicha isla desde 1980 hasta su reciente automatización, y quiere compartir sus vivencias en ella, tanto las exclusivamente profesionales como las más personales: cómo fue evolucionando su trabajo, a qué dedicaba sus ratos de ocio, diferentes personajes con los que fue coincidiendo… en fin, anécdotas de todo tipo y todas bien interesantes. Podéis haceros con él prácticamente en cualquier librería.

Y el vídeo, de unos 11 minutos de duración, nos ofrece unas preciosas imágenes, muy personales y exclusivas grabadas por Gloria Vilches, familiar de Julio como imaginaréis.

El faro de Sálvora ha sido automatizado este pasado año 2017. Hay varios documentos que nos describen este proceso, entre ellos este artículo en el Faro de Vigo de noviembre de 2017 y este segundo vídeo que os comparto y que también es muy ilustrativo:

Espero que disfrutéis de estos vídeos, que leáis el libro para descubrir esta fascinante y hermosa isla y luego, si os es posible, os acerquéis a recorrerla. Yo ya estuve allí y la disfruté muchísimo. ¡Hasta pronto!

Faros del Cantábrico, viajes y fotos de Julio Herrera.

Gracias a Mar Pérez, una entusiasta lectora del blog, he podido conocer el trabajo fotográfico del asturiano Julio Herrera.  Además de su trabajo online, Julio ha publicado varios libros de viajes y fotografía; a raíz de uno de ellos en particular, “Luz de Tormenta” (centrado en los temporales en el mar Cantábrico), surge su espectacular colección de fotos de faros, desde Galicia hasta Francia. Pinchando en la foto de abajo accederéis a su página web, donde veréis éstas y otras fotos maravillosas.

Espero que la disfrutéis, cómodamente refugiados de los tremendos temporales que dichas fotos nos descubren. Felicidades al autor.

Fotos de faros gallegos de Jose Manuel Melgar.

Esta primavera me escribió Jose Manuel Melgar, un barcelonés aficionado a la fotografía. Me habló de un proyecto personal en el que se ha embarcado, fotografiar faros. Tras pasar unos meses recorriendo los catalanes, decidió viajar en verano con su mujer por Galicia y, además de aprovechar para conocer nuestra tierra y disfrutar su gastronomía, visitar alguno de nuestros faros. Como ha logrado sacar unas fotos maravillosas, me ha dado permiso para compartirlas en el blog e invitaros, como siempre, a que visitéis, cuidéis y admiréis este maravilloso patrimonio que tenemos al alcance de la mano, los faros de Galicia.

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Podéis ver su trabajo completo en su blog pinchando aquí

¡Que las disfrutéis!